A diario, en algún lugar, sea cual sea, escuchamos que el limón con bicarbonato es bueno. Alguien lo dice en el transporte público, nos lo recuerda nuestra abuela, o simplemente nuestro jefe nos aconseja de esta combinación.

Venimos sabiendo que el limón tiene propiedades benéficas de todo tipo para el cuerpo humano. Estéticas o de salud, nos vienen bien, y mejor aún, son propiedades de una fuente natural.

Aunque debemos tener cuidado, porque todo en exceso es malo, y el limón a pesar de ser natural, no es la excepción. Un consumo adecuado garantiza los mejores resultados.

El bicarbonato de sodio no es solo un elemento que ocupa un espacio es nuestras cocinas. Por si solo, tienen también muchísimas propiedades médicas.

Sin embargo, la unión dada por el limón con bicarbonato constituye una cantidad inigualable de beneficios al cuerpo humano. Incluso temo que al mencionarlo deje alguno por fuera pues, ¡son muchos!

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Hay que empezar diciendo que beber limón con bicarbonato regula el colesterol en nuestros cuerpos, haciendo que desechemos todas las grasas malas y que pueden ser perjudiciales.

Esto a su vez va de la mano con la pérdida de peso, ya que al desechar grasas malas, evitamos concentraciones de las mismas en el cuerpo. Para ello, se recomienda una cucharadita de bicarbonato en un vaso de limonada en ayuno.

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El limón con bicarbonato también es funciona para la digestión. Ayuda a controlar mucho mejor el sistema digestivo, a evitar gases, y combatir la acidez.

Además, el limón con bicarbonato también es alcalinizante. Es decir, deshace el estado de acidificación en el cuerpo y limpia los riñones, ayudando a eliminar toxinas que por si solos no pueden.

Aparte de alcalinizante, es considerado también anticancerígeno. De por sí, hay que tener en cuenta que consumir limón con bicarbonato no quiere decir que no se pueda padecer de cáncer. Simplemente disminuye el riesgo de padecerlo.

¿Cómo tomar el limón con bicarbonato?

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La mejor manera de tomar el limón con bicarbonato es en ayunas. Simplemente una cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso de agua y se le exprime medio limón.

Sin necesidad de añadirle azúcar ni nada más. Esta poderosa combinación en ayunas es cuando mejor tiene efecto, cuando el cuerpo está despertando. Sin embargo, antes de dormir es un buen momento también para tomarlo.

Como ha sido dicho en repetidas ocasiones: todo en exceso es malo, y esto no es la excepción. No desesperes. Tu vaso de agua acompañado de limón con bicarbonato cada mañana y listo.

No es necesario que consumas más de eso. La idea es cuidar tu salud, no empeorarla.