Cada día que pasa, más y más personas se suman a la práctica de consumir agua de limón, bien sea en ayunas o a lo largo de la jornada diaria.

Pero muchas de estas personas, desconocen cómo se hace al agua de limón y andan desesperadamente buscando ayuda entre los miembros de su familia, las redes sociales o en blogs especializados.

La realización de esta receta es sumamente sencilla, rápida y logras tu objetivo en muy poco tiempo.

Y es que el objetivo es, limpiar tu organismo y bajar de peso paulatinamente y de manera natural, lo cual conseguirás luego de varias semanas de disciplina y constancia.

Esta disciplina se refiere, además del consumo diario de agua de limón, a la manera concienzuda de preparar tus alimentos diarios y la práctica constante de ejercicios físicos.

La experiencia de la mayoría de personas que han adoptado la costumbre de tomar agua de limón en ayunas, ha demostrado que son muchos los beneficios de la misma en tu salud,  debido a las propiedades curativas y preventivas de esta bebida.

Al comenzar tu día consumiendo un vaso de agua de limón, incorporas a tu cuerpo una serie de elementos antivirales y antibacterianas, que te ayudan a crear una barrera de protección contra virus que se encuentran en el ambiente.

El poder del limón diluido en agua,  estimula la actividad del sistema digestiva y al ser diurético, aumenta la actividad renal, por lo tanto, previene el estreñimiento por una parte y las infecciones en la orina por la otra, pues con la micción se expulsan las bacterias dañinas que pudieran encontrarse en el tracto urinario.

La pérdida de peso que se le adjudica al consumo diario de agua de limón, se debe a que su poder de saciedad, evita que consumas alimentos en exceso.

También proporciona  el equilibrio del pH del cuerpo, pues reduce la acidez que introducimos en él, mediante ciertos alimentos y bebidas.

Para agua de limón, requieres los siguientes ingredientes:

1 vaso de agua de baja mineralización o en su defecto agua del grifo.

1 limón, preferiblemente orgánico (estos los puedes conseguir en casi todas las tiendas de abarrotes y fruterías, donde también suelen llamarlos limones  ecológicos.

Para prepararla, sólo necesitas seguir unos pocos pasos, a saber:

Llenar tres cuartos de  un vaso con agua, si lo prefieres al calor del ambiente o fría del refrigerador (es caso es que te sientas cómodo con la temperatura de la misma); inmediatamente exprimir sobre el vaso, el zumo de medio limón, batir bien la mezcla e ingerirlo inmediatamente.

Como puedes observar,  no es necesario añadir otro ingrediente, tampoco azúcar o miel; ahora bien, si no soportas el sabor amargo  que deja el limón, una vez que terminas la bebida, puedes añadirle unas hojas de estevia, la cual se consigue seca o fresca, según sea tu gusto.

Sin embargo, con este último consejo, te recuerdo que lo importante es la acción sanadora, revitalizante y reductora de peso, que tiene  el agua de limón una vez que ingrese a tu cuerpo, no el sabor de la misma, pues no la estás tomando para disfrutar, sino para aprovecharte de los beneficios que te ofrece.